1. Sombra terrible de Roberto Arlt voy a evocarte, etc. En
determinado momento creí que mi vínculo con ese tipo estaba totalmente
clausurado. El trauma era el siguiente: había leído El juguete rabioso y Los
siete locos en el transcurso de una cursada de Argentina II. Una
lectura express, forzada, rápida, superficial. "No llegaba" supongo.
No sé adónde. Por lo tanto el contexto personal había dañado seriamente la
posibilidad de disfrutar de las novelas.
2. La única manera de volver a estos autores con los que
tuvimos un vínculo original conflictivo es encontrar una mejor edición de
alguno de sus libros en la biblioteca de otra persona. Antes de robarlo
conviene preguntarle a la otra persona si te lo presta.
3. Lo que encontré es un libro estilo ladrillo con sus
cuatro novelas: El juguete rabioso, Los siete locos, Los
lanzallamasy El amor brujo. El prólogo lo escribe David Viñas.
Por supuesto lo primero que hace es relacionar a Arlt con Sarmiento. Si David
Viñas viviera estaría escribiendo un libro llamado De Sarmiento a Macri.
(Casualmente Los siete locos también se llama el programa en
el que Viñas realiza un monólogo de una brillantez extrema y violenta).
4. A Borges le gustaba el final de El juguete
rabioso. Ese libro se iba a llamar, como sabemos, La vida puerca.
Creo que fue Ricardo Güiraldes, su figura protectora dentro del cielo de los
escritores, quien le aconsejó cambiar el título. O tal vez me esté confundiendo
con esa novela de Bolaño que no leí (Nocturno de Chile) y que se iba a
llamar Tormenta de mierda. Es un título excelente para
una canción de Frank Zappa.
5. Lo cierto es que para quererlo tan poco Borges tuvo un
gesto de reconocimiento hacia Arlt (lo otro son whatsapps filtrados del Borges de
Bioy). En el prólogo de El informe de Brodie cita una frase de
Roberto Arlt en una invectiva contra las regulaciones lingüísticas del diccionario,
por parte de él, y una respuesta a quienes lo acusaban de manejar un lunfardo
deforme, de parte de Arlt: "Me he criado en Villa Luro, entre gente pobre
y malevos, y realmente no he tenido tiempo de estudiar esas cosas". Creo
que lo mejor de los últimos libros de Borges eran los prólogos/epílogos. No
tengo idea de dónde sacó esa declaración. Tal vez se le ocurrió a él pero se la
atribuyó a quien la hubiera dicho con verosimilitud.
6. Recuerdo que cuando leí El silenciero,
Besarión, un amigo chiflado del protagonista del libro (obsesionado con los
ruidos), me pareció un personaje que podía encajar perfectamente en el mundo
de Los siete locos. No sé, porque no leí la amplia bibliografía que
hay sobre Arlt, si alguna vez se relacionó el grupete comandado por el
Astrólogo y el Club de la Serpiente. Supongo que sí. Piglia no se perdía esas
cosas. Borges también tenía sus comunidades secretas. Y Marco Denevi tenía
su Ceremonia Secreta, novela que ahora recuerdo con un halo dark
aunque no sé si Denevi apelaba a un gótico porteño estilo Sobre héroes
y tumbas o que cuando la leí estaba de moda una banda llamada
Evanescence. ¿Cuántas personas en el mundo a esta hora leerán a Marco Denevi?
¿Cuántos menores de 25 años nunca escucharán hablar de Marco Denevi? ¿Existió
Marco Denevi? Tal vez el equilibrio del mundo depende de que por lo menos un
adolescente esté leyendo Ceremonia Secreta.
7. Hay un artículo de 1985 que Saer tituló "Roberto Arlt". Ahí dice que lo que en la obra de Arlt proyectan los siete locos en la realidad lo puso en práctica Saverio el Cruel. El texto comienza con Saer aplicando uno de sus dardos envenenados a Borges, a quien más adelante llama "anciano que hace chistes en los diarios": "Si comparamos la retirada brusca de Arlt con la persistencia borgiana, que se disemina en banalidades, advertiremos tal vez que, una muerte bien colocada puede llegar a tener, como él decía, la eficacia de un cross a la mandíbula". La referencia que hace Saer sobre la muerte de Arlt y la supervivencia de Borges es maravillosa porque es propia de una charla de rock sobre Lennon y McCartney.
8. El juguete rabioso es la novela de iniciación
y Astier un claro precedente de Erdosain (como muchos personajes de
Cortázar prefiguran a Oliveira) y por momentos es un Holden Caulfield
porteño. Los siete locos ya es de una genialidad insoportable.
Creo que las personas inteligentes a las que tengo acceso no tienen con
respecto a Los siete locos las sospechas que recaen
sobre Rayuela. El estilo de Arlt, sus discutibles criterios
semánticos que mezclaban varios registros al parecer disimiles, trasmiten su
complejidad a los soliloquios místicos y existenciales de sus personajes, donde
hacen cameos Mussolini, Lenin y Nietzsche en una ensalada típicamente
argentina. Resaltar sólo el costado sociológico y profético de Arlt es como
valorar a Charly sólo por sus canciones contra la dictadura pero es muy difícil
no leerlo como si fuera el I Ching. ¿Cómo será escribir algo que
van a seguir leyendo noventa años después de que lo escribiste?
9. "¿Usted cree que no hay oro? Me recuerda a las
criaturas que en la mesa tienen los ojos más grandes que el estómago. En
nuestro país todo es oro". Eso le dice el Buscador de Oro a Erdosain en
una caminata por Temperley hasta la terminal de trenes, por donde quedaba el
aguantadero del Astrólogo.
10. En cuanto a personajes emblemáticos de la literatura argentina Maradona diría: “El Rufián Melancólico y diez más”.
10. En cuanto a personajes emblemáticos de la literatura argentina Maradona diría: “El Rufián Melancólico y diez más”.

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